Adictos a lo permitido
lejos de lo prohibido
lo prohibido, oculto
¡y vivir anestesiados!
Con todas las letras
escribo muchas palabras
censuro sensaciones
censuro pasiones.
¿Qué pasiones habrá dentro mío?
¿Qué peligros lejos del rebaño perdido?
El rebaño se ha perdido en la montaña, y
la humanidad adentro mío.
Ruge insensible el lobo dormido
la manada lo ha olvidado
ríe la hiena tras bastidores
gime el león, padrino mío.
Un mar sin fin de leche, azúcares
enlaces peptídicos
jueves a la madrugada
el circo ha llegado a la ciudad.
Las estrellas solitarias
de tanta marea baja
de una tumba ha caído
el remordimiento de los antiguos.
Y así me río, y así escribo
versos tristes, sin sentido
no hay metáfora que explique, ni que no alimente
el caos adentro mío.
Tristemente oscurecido.
Tranquilamente acaecido.
Vale decir
un día perdido.
-
Esta es una poesía que improvisé al volver del cine, luego de ver Nymphomaniac Vol. II (una película escrita y dirigida por Lars von Trier, altamente recomendable, sobre una adicta al sexo; es fuerte, explícita, pero genial). Quedé medio loco con la visión (muy distinta) que ofrece sobre la sociedad y sobre esa chica. Y escribí esto, de lo cual destaco mas que nada la primer línea. Y como vengo haciendo últimamente, me tomé libertad con los signos de puntuación; por un lado porque no conozco acabadamente cuáles son las reglas :P pero mas que nada porque siento que limitan el contenido artístico, específicamente una componente importante que es la sonoridad (al leer la poesía).
domingo, 20 de abril de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
Te extraño / I miss you
Te extraño con todas las músicas
aunque ya no suenen.
Te extraño con todos los rostros
aunque nunca nos conocimos.
Te extraño con todas mis manías y depresiones
y tus locuras
te extraño sorpresiva, impredecible
te extraño día a día.
Te extraño con todas las músicas
aunque nunca las escuchamos.
Ya no puedo escuchar ninguna música
porque pienso en vos, y
miro al horizonte y al vacío de acá al lado
y quiero que sean uno
y me duele tanto el no tenerte,
el nunca haberte tenido.
Una tragedia que nunca fue.
Te extraño con todas las músicas,
con todas las melodías,
y ya no sé qué hacer.
Inventaré versos para llenar este vacío,
ese silencio ruidoso
que me vuelve loco.
Haré música para vos,
los pájaros me hablan de vos
las nubes me hablan de vos
¡toda la maldita Naturaleza me habla de vos!
Todo en mi mundo es vos.
(...)
Llegar hasta vos
¡vuela mi música!
Hay un largo trecho.
-
I miss you with every music
though they don't play anymore.
I miss you with every face
though we never met.
I miss you with all my manias and depressions
and your madness
I miss you surprising, unpredictable
I miss you day by day.
I miss you with every music
though we never listened to them.
I can no longer listen to any music
because I think about you, and
I look at the horizon and the emptiness by my side
and I wish they were one
and it hurts me so much not having you
not ever have had you.
A tragedy that never was.
I miss with every music,
with every melody,
and I don't know what to do anymore.
I'll make up verses to fill this emptiness,
that noisy silence
that drives me mad.
I'll make music for you,
the birds talk to me about you
the clouds talk to me about you
the whole fucking Nature talks to me about you!
Everything in my world is you.
(...)
To get to you
fly my music!
It's a long way.
aunque ya no suenen.
Te extraño con todos los rostros
aunque nunca nos conocimos.
Te extraño con todas mis manías y depresiones
y tus locuras
te extraño sorpresiva, impredecible
te extraño día a día.
Te extraño con todas las músicas
aunque nunca las escuchamos.
Ya no puedo escuchar ninguna música
porque pienso en vos, y
miro al horizonte y al vacío de acá al lado
y quiero que sean uno
y me duele tanto el no tenerte,
el nunca haberte tenido.
Una tragedia que nunca fue.
Te extraño con todas las músicas,
con todas las melodías,
y ya no sé qué hacer.
Inventaré versos para llenar este vacío,
ese silencio ruidoso
que me vuelve loco.
Haré música para vos,
los pájaros me hablan de vos
las nubes me hablan de vos
¡toda la maldita Naturaleza me habla de vos!
Todo en mi mundo es vos.
(...)
Llegar hasta vos
¡vuela mi música!
Hay un largo trecho.
-
I miss you with every music
though they don't play anymore.
I miss you with every face
though we never met.
I miss you with all my manias and depressions
and your madness
I miss you surprising, unpredictable
I miss you day by day.
I miss you with every music
though we never listened to them.
I can no longer listen to any music
because I think about you, and
I look at the horizon and the emptiness by my side
and I wish they were one
and it hurts me so much not having you
not ever have had you.
A tragedy that never was.
I miss with every music,
with every melody,
and I don't know what to do anymore.
I'll make up verses to fill this emptiness,
that noisy silence
that drives me mad.
I'll make music for you,
the birds talk to me about you
the clouds talk to me about you
the whole fucking Nature talks to me about you!
Everything in my world is you.
(...)
To get to you
fly my music!
It's a long way.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Soñar
Soñar con ingravidez: acaso sea eso lo más que puede aspirar un
hombre en ser libre. Soñar con ingravidez o poder volar, hay
alternativas. Correr también. Anoche soñé que corría.
Cuando era chico tenía un amigo que me decía que para correr más rápido hay que levantar la cabeza, mirando a los cielos, y hacer fuerza con todo tu ser. Yo supongo que él veía a los velocistas olímpicos y los trataba de imitar. Yo no los veía; trataba de imitarlo a él. Pero en cierto sentido, no imitaba a nadie. En un sentido, el del destino quizás, o tan solo el del goce, yo no lo imitaba, me estaba encontrando a mi mismo.
Soñar con ingravidez también es un juego de palabras. Es soñar sin pesar, sin preocupaciones, sin “gravedad”. Gravedad... la Historia quizás asocie estos significados. Hoy no puedo dejar de pensar que es un astuto juego de palabras.
A veces sueño que floto, ingrávido; otras veces sueño que vuelo. Volar en un sueño es como flotar; flotar en la vida real es como nadar. ¿Has flotado?... ¿Has nadado? Entonces has flotado. Te lo digo ahora, flotar es como nadar. Simplemente que no hay agua que fluya, sólo tu espirítu, tu ser en el sueño, tu voluntad. Tus deseos. Es asi como nadar, flotar, volar, soñar, es ser libre.
Anoche soñé que corría. A veces sueño que no puedo correr, a veces sueño que no puedo moverme. A veces sueño que mis músculos me fallan y mis reflejos se ennublecen. A veces sueño con una presión... una presión que me agobia. Una presión que no me deja respirar. Y trato de correr pero no puedo. Trato de caminar pero no puedo. Desespero. Veo gente alrededor, pido ayuda. Pero me ignoran. Y todo se vuelve brillante, vertiginoso, y descompongo. Y siempre hay una puerta, al final. O un evento, al que no puedo llegar. No lo logro alcanzar. Y éso, éso, es ser no libre.
Hay hombres y mujeres no libres. Hombres y mujeres esclavizados. Y tiranos, esclavizantes. Tiranos, opresores. Gente, pero gente vacía. Vacíos en nuestras mentes, ficticios. Tiranos son esclavos, y esclavos tiranos. Ahora pienso ésto y la intelectualidad de la idea me agrada. Nunca me había agradado tanto hablar de libertad.
Pero anoche soñé que corría. Anoche soñé que corría. Anoche soñé. Anoche. Anoche. Anoche. Anoche soñé que corría.
Me pierdo en mis palabras, y siento todo girar.
Anoche, en mis sueños, miraba mis pies. Trepaba una colina. Atravesaba pasto verde y fresco. Había una familia allí. Reunida, sentada. Y yo no me podía mover, irme. Mis piernas se anudaban, se entumecían. De nuevo, me costaba tanto moverme. Me sentía cansado, agravado. Una gravedad pesada. Estiré la mano para llegar...
Y lo logré, pude atravesar. De repente había pasado. Había terminado. Llegué al otro lado; y era una pasarela... de cemento, hacia el mar. Y a mi costado, la playa. Y azul interminable. Y entonces lo supe, supe que sabía correr.
Y miré mis pies, y los vi moverse. Y los ví dar un paso, y otro, y otro. Y miré mis manos... y tomé carrera. Y miré a lo lejos: gente, pero qué importa. Y miré para abajo, y me vi acelerar. Y corrí.
Y nunca nadie me pare alguna vez, corrí. Corrí como si fuera mi último día. Y respiré. Y la brisa entró a mis pulmones. Y aceleré. Y asi en medio de ese universo, de ese sueño, de ese yo, de esa aventura, corrí. Y oh, nunca verás algo igual... cómo corrí.
Cuando era chico tenía un amigo que me decía que para correr más rápido hay que levantar la cabeza, mirando a los cielos, y hacer fuerza con todo tu ser. Yo supongo que él veía a los velocistas olímpicos y los trataba de imitar. Yo no los veía; trataba de imitarlo a él. Pero en cierto sentido, no imitaba a nadie. En un sentido, el del destino quizás, o tan solo el del goce, yo no lo imitaba, me estaba encontrando a mi mismo.
Soñar con ingravidez también es un juego de palabras. Es soñar sin pesar, sin preocupaciones, sin “gravedad”. Gravedad... la Historia quizás asocie estos significados. Hoy no puedo dejar de pensar que es un astuto juego de palabras.
A veces sueño que floto, ingrávido; otras veces sueño que vuelo. Volar en un sueño es como flotar; flotar en la vida real es como nadar. ¿Has flotado?... ¿Has nadado? Entonces has flotado. Te lo digo ahora, flotar es como nadar. Simplemente que no hay agua que fluya, sólo tu espirítu, tu ser en el sueño, tu voluntad. Tus deseos. Es asi como nadar, flotar, volar, soñar, es ser libre.
Anoche soñé que corría. A veces sueño que no puedo correr, a veces sueño que no puedo moverme. A veces sueño que mis músculos me fallan y mis reflejos se ennublecen. A veces sueño con una presión... una presión que me agobia. Una presión que no me deja respirar. Y trato de correr pero no puedo. Trato de caminar pero no puedo. Desespero. Veo gente alrededor, pido ayuda. Pero me ignoran. Y todo se vuelve brillante, vertiginoso, y descompongo. Y siempre hay una puerta, al final. O un evento, al que no puedo llegar. No lo logro alcanzar. Y éso, éso, es ser no libre.
Hay hombres y mujeres no libres. Hombres y mujeres esclavizados. Y tiranos, esclavizantes. Tiranos, opresores. Gente, pero gente vacía. Vacíos en nuestras mentes, ficticios. Tiranos son esclavos, y esclavos tiranos. Ahora pienso ésto y la intelectualidad de la idea me agrada. Nunca me había agradado tanto hablar de libertad.
Pero anoche soñé que corría. Anoche soñé que corría. Anoche soñé. Anoche. Anoche. Anoche. Anoche soñé que corría.
Me pierdo en mis palabras, y siento todo girar.
Anoche, en mis sueños, miraba mis pies. Trepaba una colina. Atravesaba pasto verde y fresco. Había una familia allí. Reunida, sentada. Y yo no me podía mover, irme. Mis piernas se anudaban, se entumecían. De nuevo, me costaba tanto moverme. Me sentía cansado, agravado. Una gravedad pesada. Estiré la mano para llegar...
Y lo logré, pude atravesar. De repente había pasado. Había terminado. Llegué al otro lado; y era una pasarela... de cemento, hacia el mar. Y a mi costado, la playa. Y azul interminable. Y entonces lo supe, supe que sabía correr.
Y miré mis pies, y los vi moverse. Y los ví dar un paso, y otro, y otro. Y miré mis manos... y tomé carrera. Y miré a lo lejos: gente, pero qué importa. Y miré para abajo, y me vi acelerar. Y corrí.
Y nunca nadie me pare alguna vez, corrí. Corrí como si fuera mi último día. Y respiré. Y la brisa entró a mis pulmones. Y aceleré. Y asi en medio de ese universo, de ese sueño, de ese yo, de esa aventura, corrí. Y oh, nunca verás algo igual... cómo corrí.
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