martes, 28 de junio de 2016
viernes, 10 de junio de 2016
si me hubiese animado
a escaparme de esa plaza, de esa ciudad
a no pedir permiso
a juntar dinero y coraje
a tomar ese tren, para ir a verte
¿qué habría sido?
¿qué habría sido de nosotros?
¿qué habría sido de mi vida?
En su lugar, estoy quieto
pensativo, indeciso
fantaseo que me lo impiden, enojado
y me queda la angustia, el enojo, la autocompasión
debo colaborar con aquellos que me retienen
escojo compromiso en mi vida
agacho la cabeza, y me levanto todos los días
pero en el fondo sé que yo controlo mi propio destino
y que no haberte visto fue culpa mía.
domingo, 1 de mayo de 2016
Si hay algo que me fascina de vos es que sos anacrónica. No, sos mucho más que eso - como lo tuyo nunca ha existido. Dejame ser más específico: es más que tu pasión explícita por los '90. Por algún ideal de representar tu niñez y vivir en un estado de rebeldía constante. Es más que tus referencias poco sutiles a la subcultura digital under de hace unos años, recoveco que pocos conocen. O tus inspiraciones en no sé qué arte de revista de tapa dura que habrás encontrado perdida una caja polvorienta entre la memorabilia de tus padres, un cierto arte que te mueve a ser original. Yo sé que esa es la clave que te descifra: originalidad, o mejor dicho la obsesión con ella. Porque yo le desaconsejaría a cualquiera hacer lo que vos haces - hacer de tu vida una imagen. Una imagen consistente, hay que aclarar: un facebook, un blog, unas actividades, un conjunto de ropa (unos tonos rosa barbie y celeste crema del cielo en tu ropero). Lo tuyo es interesante: esa ilusión anacrónica combinada con miradas tristes hacia abajo y hacia afuera de cámara, heredadas, que me hacen fantasear sobre cómo habrá sido la etapa "emo" que transitaste. El problema con transformarse en una imagen, en una representación, es que es agotador: es un imperativo, y como tal, demanda energía extra y una cierta inversión emocional, ninguna de las cuales serían necesarias si uno simplemente buscara satisfacer sus deseos (pero no me voy a meter en ese tema, porque es uno complicado). Ahora bien, vos llevás esto al extremo, te la jugás un 100% al crear esta imagen, no "quebrás el personaje" y esto hace que en vez de ser algo desaconsejable, sea algo admirable: vos hacés de tu vida un arte. Me pregunto qué opinarás del queso cheddar en las hamburguesas de McDonald's... o cómo te gustará el mate (dulce ó amargo). Porque sé que estás en contacto con la realidad social a tu alrededor, después de todo, tu poesía pretende ser política. No importa, María, ya está claro que por más que me resista, tu búsqueda obsesiva por la individualidad y la diferenciación me cautivó. Yo necesito nutrirme de mundos de fantasía, y ahora encontré tu mundo. Me encanta cómo vivís aparte, como si tu realidad tuviera otra paleta de colores... por qué no aquella con la que filtrás tus fotos. Y no me malinterpretes, yo te entiendo, o pretendo entenderte, y me da placer pretender entenderte, pero es la confusión de donde viene mi fascinación hacia vos, eso que no termino de entender de vos, esa sensación que me das que es una sensación, no una certeza. La sensación de que de repente vivo en el presente, de que vivo en una ciudad, de que la ciudad y el aire están pintados con tus colores, y con tu aliento, y obviamente con tu perfume, y mejor aún, tu perfume corporal, y las conversaciones son como diálogos de las películas que te gustan. Y los objetos destilan eso que te caracteriza (tu soledad, tu rebeldía) y se ven envueltos permanentemente en el verano en el que te conocí. Porque a partir de ahora cada vez que piense en vos para mi va a ser verano del '12 en Buenos Aires. Pero no me malinterpretes, sólo te escribo para decirte que hay algo de vos que me fascina... porque finalmente entendí algo, ¿sabés? Vos reivindicás toda la lucha de la bohemia, y todas las luchas anteriores, porque acaso por un solo amor, éste amor, se puedan reivindicar todos los que no fueron, todos los intentos fallidos. Vos idealizás, querida, y lamento decirte que algún día se te va a pasar, que "son cosas de la edad" y que te vas a dar cuenta de que al final todos somos un poco parecidos. Pero yo quiero soñar que no, que vos siempre vas a encontrar una nueva ropa que nadie use y que la vas a hacer tuya. Y mientras, yo, seguiré idealizándote. Y cuando todo pase, cuando seamos viejos y el mundo sea aburrido, y vistamos lo mismo, y de la paleta de colores de tu mundo queden tan sólo manchas apagadas que yo sabré reconocer como ningún otro, ese día, algún día quizás, hablaremos, y yo te abrazaré porque necesitarás y necesitás ser abrazada, no necesitás ningún rosa barbie ni ningún celeste crema del cielo (¿entendés que tu mundo no permite a nadie más porque nadie está a la altura, y en ese sentido es un desierto?)... Me tendrás, te lo prometo, y el amor no será como lo soñamos pero será real. Hasta entonces, te deseo calma para los siguientes capítulos, y nos encontraremos en el final.
Extraído de "Si fueras un pájaro, ¿cuál te gustaría ser?".
viernes, 8 de abril de 2016
Carta a nadie (carta para no enviar)
martes, 15 de marzo de 2016
Floto
en la cuerda voy, tambaleando
respiro
Busco la puerta
hacia el calor.
No hay más ofensas,
pero queda el castigo.
Quedarme acá, nunca más
hoy viviré.
Busco el lugar para no verte más
la luna ya me cuidó.
Floto
en la cuerda voy, tambaleando
respiro.
Quedarme acá, nunca más
hoy viviré.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
domingo, 20 de diciembre de 2015
es feo hacer esto solo, estar solo
quiero compartir esto bueno con alguien
con vos quizás
que sea algo mas pleno
no yo solo, conmigo mismo
con una amistad tampoco
compartirlo calmo, tranquilo
apreciarlo bien, y hacerte apreciarlo bien
mostrártelo, pero no imponértelo
me gustaría que te guste
que te guste también
a vos
me gustaría tanto que te guste
y poder mostrártelo completo
poderme mostrarme yo completo
y que te guste también
yo
que este momento no sea solitario
sino compartido
que sea
algo de mi para vos.
y que lo veas.
27-03-15
martes, 17 de noviembre de 2015
Lapsus memoriae
el pasado dibujado en el presente
dos miradas sosteniéndose
a través de los hilos del tiempo.
Una travesía que se perpetúa a través de las generaciones.
De repente un mecer de hojas secas en invierno,
el empático recuerdo de un trineo en la niñez,
las ruedas de la bicicleta frenando en el asfalto de verano,
la cortitud del renglón cuando uno es niño.
Dos cumplidos que se pueden hacer dos desconocidos al conocerse.
Sólo suena una simple canción pop
en un atenuado bar en la lejanía de la ciudad.
Trato de manotear otra vez ese talento, ese sufrimiento
pero siento que el poder ya se está yendo.
Todo se hace un final (estoy allí) y
finalmente caigo en la clara, llana, profunda
terránea, inhóspita, desinspirada
aburrida pero certera
efectiva, dolorosa
en fin, dual
realidad.
lunes, 9 de marzo de 2015
La caja negra
(inconcluso)
(11/2014)
viernes, 20 de febrero de 2015
El último evento
Algunas sonrisas se dibujaron entre los asistentes ante la gracia del viejo - ¡No digas eso papá! - sentenció la hermana mayor - Dejá que hable tranquilo - peleó el hermano mayor.
- Me alegra verlos... iguales - continuó el viejo. Con esto quiso decir dos cosas. Se alegraba de verlos a todos: a sus hijos, a sus nietos, a los esposos y esposas de sus hijos. Su mujer no estaba ahí, la extrañaba, la extrañaba tanto como el día que la vio por última vez cuando ella se fue, antecediéndolo. Y se alegraba de ver a sus hijos mayores hablándose como siempre, la misma dinámica que nunca había cambiado, porque "la esencia de una persona no cambia a lo largo de la vida", pensó el viejo. Ahora él estaba enfermo y su característica verborragia elocuente estaba acotada; ahora sus pensamientos seguían fluyendo como un torrente caudaloso, pero su cuerpo no le dejaba expresarlos en totalidad y completitud. Confiaba, sin embargo, en que el resultado fuera el mismo. Sus hijos sabían esto, le entendían hablar, porque lo conocían; y hasta cierto punto, eran como él.
- Ustedes mañana se quedan, yo me voy hoy.
- ¿Qué dice el abuelo? - se escuchó decir extrañado a un nieto. Esto al viejo le sacó una risa exhalada.
- Gracias por venir - finalizó, suspirando.
El hijo mayor se movió en su silla, incómodo. La hija mayor le sostenía la mano, con lágrimas en sus ojos, y la menor lo miraba fijamente, también emocionada, sentada al pie de la cama. En total eran tres.
El hijo se paró cuidadosamente y caminó hacia la cama. Tocándole suavemente la pantorrilla a su padre por sobre la sábana, le indicó con un gesto - Descansá papá.
Se escuchó decir a una de las mujeres a los pequeños: - Vengan, vamos que el abuelo necesita descansar - con lo que acto seguido la reducida multitud, excepto los hijos del enfermo, abandonó la sala.
Cuando se hubieron quedado solos, el padre se dirigió a los hijos:
- Tengo miedo - dijo, mirando a su hija más grande - pero estoy orgulloso de ustedes - ante la mirada de su hijo - y los quiero - dijo mirando a su hija menor.
- Nosotros también te queremos y estamos orgullosos de vos - habló la hija menor, callada pero sensible, con mucho amor y un dejo de sorpresa, y afirmación - Sí - confirmaron a destiempo los otros dos hermanos. En ese breve segundo, se quisieron mucho y sintieron una melancolía que sólo podía provenir del futuro.
- He amado, y he sido amado - declaró el viejo - extraño mucho a su madre - desvió la mirada, y tras una pausa - Tengo sueño.
- Bueno, te dejamos dormir - tensó la hija mayor.
Los tres hijos se retiraron y se quedaron en el rellano de la puerta, conversando a veces y en general sin hablar. La noche había enmudecido.
El viejo observó a sus hijos, de repente se habían alejado, parecían estar muy lejos. Se sintió solo. En esa habitación hacía frío, y todo lo veía de manera indefinida. Su vista se había nublado, le costaba mantener los ojos abiertos.
Entrecerrando los ojos, se quedo mirando una mancha en la pared, o tal vez era una grieta.
(inconcluso)
domingo, 1 de febrero de 2015
Mundo Fantasía
Hay veces en que se me vuelve insoportable estar sin vos. Irónicamente, la vida sigue y quizás yo pueda seguir viviendo. Hasta cierto punto, el último amor es el primer amor.
No sé cuánto más voy a aguantar.
Me gustaría contarle a cualquiera sobre la amplia gama de sonrisas que podías dibujar en tu boca con movimientos mínimos. Una sonrisa insegura dispuesta a titubear, o esa sonrisa traicionera que me seduciría hasta el fondo de un abismo, y esa sonrisa templada acompañada de ojos enamorados, entornados, tenues, llenos de dulzura y que me rogaban "quedate conmigo esta noche". Por esa expresión, por la que hubiera hecho lo que sea y con la que me condujiste lejos de mi mundo, nos sumergimos en un lugar, donde el tiempo no pasaba y el espacio tenía límites indefinidos, donde el todo era una confusión de sábanas y besos y manchas, y tardes de primavera, y escondidas y risas, y gritos por el pasillo siguiéndote, como te seguía a todos lados, porque vos eras mi guía, vos eras la que sabía en el amor, y yo no sabía nada, era nuevo en la vida y en ese lugar, ese lugar precioso pero trágico, donde el felino y la enredadera vieron nacer nuestro amor, "y tal vez algunos otros" se me ocurre decir y se me hierve un poco la sangre.
Pero las fantasías que se mezclan ya son demasiado para mi dolor de cabeza, te veo ahora mismo y también te recuerdo. Tus pelos eran negros y se extendían en una telaraña sin fin, en un éxtasis virtual, el mundo imaginario dominado por Delia Mañara, y tus pequeñas locuras atroces recorrían la red, y llegaban a mi; yo, que estaba perdido en esa habitación, un día entré esperando lo equivocado y me topé con tu terrible belleza, magnificada en el ideal fugaz del ahora mismo, entré y me enredé, no supe como salir (hasta que al final salí). Mientras pataleaba y gritaba pidiendo ayuda, a vos y a mi mismo, vos me contabas historias, me transmitías datos sobre mundos nuevos que ávido devoré gustoso (y que hipócrita y tonto presumí a otros faroles, plantados ahí como yo en la calle, luminosos pero ciegos), vos reías, llorabas, pedías por mi, te alejabas, me peleabas, te situabas tan terca e ingenua y linda junto a la cocina y reclamabas explicaciones, y yo no sabía qué decir, nunca lo supe, siempre balbuceé, nunca me decidí aunque me diste oportunidad de hacerlo una y otra vez. Mientras estaba yo ahí, buscando desenredarme, vos me atacaste con toda la artillería de tu voz, tu mirada, todas esas sonrisas que eras capaz de dibujar y que ya describí, tu inteligencia, tu humor brillantemente triste, tu vida misteriosa que nunca me terminaste de revelar, vos avanzaste segura como el primer día, buscando esa pequeña esperanza en tu vida que siempre dijiste no tener y de la cual desestimabas todo al respecto; nos encontramos en la oscuridad de esa habitación enmarañada de tu pelo y nos miramos, y mientras yo forcejeaba, vos me enamoraste. Vos me enamoraste inevitablemente. Me tomaste de la mano y locos y vertiginosos nos zambullimos de lleno en ese mundo, ese mundo Fantasía, y fue súbito el hundir; y yo estiraba la mano para salir, sintiendo el frescor afuera, y sintiéndome sin aire pensé que me asfixiaba, y mientras, vos me sumergías. Y mientras vos me sumergías el oscuro mar se hizo coral de mil colores y aprendí a amar el fondo del mar, y cuando finalmente pude salir fue solo para darme cuenta de que realmente todo lo que quería era volver allí.
Es posible que te esté extrañando mucho.
sábado, 28 de junio de 2014
domingo, 20 de abril de 2014
lejos de lo prohibido
lo prohibido, oculto
¡y vivir anestesiados!
Con todas las letras
escribo muchas palabras
censuro sensaciones
censuro pasiones.
¿Qué pasiones habrá dentro mío?
¿Qué peligros lejos del rebaño perdido?
El rebaño se ha perdido en la montaña, y
la humanidad adentro mío.
Ruge insensible el lobo dormido
la manada lo ha olvidado
ríe la hiena tras bastidores
gime el león, padrino mío.
Un mar sin fin de leche, azúcares
enlaces peptídicos
jueves a la madrugada
el circo ha llegado a la ciudad.
Las estrellas solitarias
de tanta marea baja
de una tumba ha caído
el remordimiento de los antiguos.
Y así me río, y así escribo
versos tristes, sin sentido
no hay metáfora que explique, ni que no alimente
el caos adentro mío.
Tristemente oscurecido.
Tranquilamente acaecido.
Vale decir
un día perdido.
-
Esta es una poesía que improvisé al volver del cine, luego de ver Nymphomaniac Vol. II (una película escrita y dirigida por Lars von Trier, altamente recomendable, sobre una adicta al sexo; es fuerte, explícita, pero genial). Quedé medio loco con la visión (muy distinta) que ofrece sobre la sociedad y sobre esa chica. Y escribí esto, de lo cual destaco mas que nada la primer línea. Y como vengo haciendo últimamente, me tomé libertad con los signos de puntuación; por un lado porque no conozco acabadamente cuáles son las reglas :P pero mas que nada porque siento que limitan el contenido artístico, específicamente una componente importante que es la sonoridad (al leer la poesía).
domingo, 16 de febrero de 2014
Te extraño / I miss you
aunque ya no suenen.
Te extraño con todos los rostros
aunque nunca nos conocimos.
Te extraño con todas mis manías y depresiones
y tus locuras
te extraño sorpresiva, impredecible
te extraño día a día.
Te extraño con todas las músicas
aunque nunca las escuchamos.
Ya no puedo escuchar ninguna música
porque pienso en vos, y
miro al horizonte y al vacío de acá al lado
y quiero que sean uno
y me duele tanto el no tenerte,
el nunca haberte tenido.
Una tragedia que nunca fue.
Te extraño con todas las músicas,
con todas las melodías,
y ya no sé qué hacer.
Inventaré versos para llenar este vacío,
ese silencio ruidoso
que me vuelve loco.
Haré música para vos,
los pájaros me hablan de vos
las nubes me hablan de vos
¡toda la maldita Naturaleza me habla de vos!
Todo en mi mundo es vos.
(...)
Llegar hasta vos
¡vuela mi música!
Hay un largo trecho.
-
I miss you with every music
though they don't play anymore.
I miss you with every face
though we never met.
I miss you with all my manias and depressions
and your madness
I miss you surprising, unpredictable
I miss you day by day.
I miss you with every music
though we never listened to them.
I can no longer listen to any music
because I think about you, and
I look at the horizon and the emptiness by my side
and I wish they were one
and it hurts me so much not having you
not ever have had you.
A tragedy that never was.
I miss with every music,
with every melody,
and I don't know what to do anymore.
I'll make up verses to fill this emptiness,
that noisy silence
that drives me mad.
I'll make music for you,
the birds talk to me about you
the clouds talk to me about you
the whole fucking Nature talks to me about you!
Everything in my world is you.
(...)
To get to you
fly my music!
It's a long way.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Soñar
Cuando era chico tenía un amigo que me decía que para correr más rápido hay que levantar la cabeza, mirando a los cielos, y hacer fuerza con todo tu ser. Yo supongo que él veía a los velocistas olímpicos y los trataba de imitar. Yo no los veía; trataba de imitarlo a él. Pero en cierto sentido, no imitaba a nadie. En un sentido, el del destino quizás, o tan solo el del goce, yo no lo imitaba, me estaba encontrando a mi mismo.
Soñar con ingravidez también es un juego de palabras. Es soñar sin pesar, sin preocupaciones, sin “gravedad”. Gravedad... la Historia quizás asocie estos significados. Hoy no puedo dejar de pensar que es un astuto juego de palabras.
A veces sueño que floto, ingrávido; otras veces sueño que vuelo. Volar en un sueño es como flotar; flotar en la vida real es como nadar. ¿Has flotado?... ¿Has nadado? Entonces has flotado. Te lo digo ahora, flotar es como nadar. Simplemente que no hay agua que fluya, sólo tu espirítu, tu ser en el sueño, tu voluntad. Tus deseos. Es asi como nadar, flotar, volar, soñar, es ser libre.
Anoche soñé que corría. A veces sueño que no puedo correr, a veces sueño que no puedo moverme. A veces sueño que mis músculos me fallan y mis reflejos se ennublecen. A veces sueño con una presión... una presión que me agobia. Una presión que no me deja respirar. Y trato de correr pero no puedo. Trato de caminar pero no puedo. Desespero. Veo gente alrededor, pido ayuda. Pero me ignoran. Y todo se vuelve brillante, vertiginoso, y descompongo. Y siempre hay una puerta, al final. O un evento, al que no puedo llegar. No lo logro alcanzar. Y éso, éso, es ser no libre.
Hay hombres y mujeres no libres. Hombres y mujeres esclavizados. Y tiranos, esclavizantes. Tiranos, opresores. Gente, pero gente vacía. Vacíos en nuestras mentes, ficticios. Tiranos son esclavos, y esclavos tiranos. Ahora pienso ésto y la intelectualidad de la idea me agrada. Nunca me había agradado tanto hablar de libertad.
Pero anoche soñé que corría. Anoche soñé que corría. Anoche soñé. Anoche. Anoche. Anoche. Anoche soñé que corría.
Me pierdo en mis palabras, y siento todo girar.
Anoche, en mis sueños, miraba mis pies. Trepaba una colina. Atravesaba pasto verde y fresco. Había una familia allí. Reunida, sentada. Y yo no me podía mover, irme. Mis piernas se anudaban, se entumecían. De nuevo, me costaba tanto moverme. Me sentía cansado, agravado. Una gravedad pesada. Estiré la mano para llegar...
Y lo logré, pude atravesar. De repente había pasado. Había terminado. Llegué al otro lado; y era una pasarela... de cemento, hacia el mar. Y a mi costado, la playa. Y azul interminable. Y entonces lo supe, supe que sabía correr.
Y miré mis pies, y los vi moverse. Y los ví dar un paso, y otro, y otro. Y miré mis manos... y tomé carrera. Y miré a lo lejos: gente, pero qué importa. Y miré para abajo, y me vi acelerar. Y corrí.
Y nunca nadie me pare alguna vez, corrí. Corrí como si fuera mi último día. Y respiré. Y la brisa entró a mis pulmones. Y aceleré. Y asi en medio de ese universo, de ese sueño, de ese yo, de esa aventura, corrí. Y oh, nunca verás algo igual... cómo corrí.
